Jueves

Tengo un amigo que es profesor de tango. Hablamos mucho del sentimiento, de la historia y de la belleza, pero yo nunca aprendí a bailar. Después tengo una amiga que enseña teatro, y aunque la vi dirigir e interpretar a personajes que me cambiaron la vida, yo nunca aprendí a actuar, como mucho sonrío cuando me presentan a alguien. También tengo un amigo que es piloto, y aunque él es capaz de hacer despegar un avión de mil toneladas, lleno de gente, de drogas y de dinero negro, yo soy incapaz de arrancar un ciclomotor. Esto es terrible, porque significa que mi cercanía con los amigos que más admiro no tiene beneficios prácticos, sino sólo conversacionales. Si existe un consuelo, debe estar escondido dentro de lo que me pasó el otro día: un amigo cardiólogo me escribió un mensaje para desearme un feliz año, entonces pude comprobar mi teoría desde el otro lado. Como buen amigo de escritor que es, mi amigo el cardiólogo, al que yo le había enseñado a estructurar una historia y a tratar bien al lector, me puso: Felis año nuevo!!!